Por: Dra. Arely Vergara Castañeda | arely.vergara@lasalle.mx
La Dra. Arely Vergara Castañeda, desde el Grupo de Investigación PROMESA de la Universidad La Salle, ha puesto sobre la mesa —literalmente— una verdad que a veces olvidamos por culpa de las dietas restrictivas: comer es un acto de amor y una herramienta de salud pública.
De acuerdo con la Dra. Vergara, las celebraciones y la convivencia alrededor de la comida son mucho más que una ingesta de calorÃas y nutrimentos; representan un acto de vital importancia que fortalece la conexión humana y promueve la salud a nivel biológico.
En el artÃculo titulado “Comer bien para estar bien”, publicado en la revista Buzos de la Noticia, se destaca que la convivencia alrededor de festividades, e incluso en el dÃa a dÃa, tiene un impacto directo en el sistema endocrino. Al compartir la mesa y los alimentos en un ambiente de confianza, el cerebro libera oxitocina, hormona responsable de los vÃnculos afectivos y la seguridad. Asimismo, se señala que un entorno relajado favorece la producción de serotonina (producida en un 90% en el tracto gastrointestinal), la cual regula el sueño, el apetito y el estado de ánimo.
De ahà que uno de los puntos más relevantes de la publicación sea el cambio de paradigma sobre el valor de la alimentación como una herramienta para gestionar las emociones.
“¿De qué sirve el alimento más perfecto si se come en soledad o en medio de tensión?”, cuestiona la Dra. Vergara, reafirmando que, para la ciencia y la salud, la convivencia y el afecto siempre será el mejor aderezo para cualquier plato.

