En México, la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) de 2017, señala que el 20.2% de la población de 18 años declaró haberse sentido discriminada. La exclusión social que lleva a acciones de discriminación por distintos motivos como características físicas racializadas, el lugar de procedencia de las personas, las costumbres, el grado de estudios, la posición socioeconómica, las prácticas culturales, el género, entre otros; es un problema que está lejos de resolverse en México. Entre los grupos que más han sido impactados por las formas de exclusión social y cultural, se encuentran los pueblos indígenas. Para comprender de primera mano el problema que esto implica, en este proyecto se busca acudir a algunas comunidades indígenas del estado de Oaxaca y Campeche, en donde no sólo se hará una investigación de campo in situ, sino que se buscará hacer un trabajo colaborativo en el que los docentes, autoridades, niñas y niños, y adolescentes, contribuyan en el proceso de creación de material de divulgación (spots, material educativo, un documental, entre otros), con el fin de tener una propuesta más firme, no folclorizada y descolonizada para apoyar talleres, cursos, actividades y espacios dirigidos a población no indígena a comprender la diversidad y romper con las prácticas de exclusión sociocultural, entre las que destaca la discriminación. El propósito es que este material didáctico y de divulgación no solo se concentre en la comunidad universitaria, sino en otros sectores como los espacios de trabajo, los lugares en donde habitamos, en nuestro círculo de amistades y otros contextos, en donde de forma inconsciente o conscientemente reproducimos distintas formas de exclusión social y cultural.